
Antes de llamarme Eduardo
Ya eran facas mis dedos.
Yo sé cortar por tu línea de puntos
Más allá de tu Silueta
Tu línea clara
Más allá de tu piel
Hasta pinchar en hueso
El hueso de tu corazón.
¡Míralo cariño!
Cómo lo arranco
Aún caliente…
¡Cómo humea!
Sin pecado tu pepita
Pastilla de celo espeso, concentrado.
Ay... semillas “tequiero”...
Tu centro latente
Lo tomaré sangrante
Como el que captura a una Venus recién parida
Y ya petrificada.
Semillas “tequiero"...
Te plantaré en mi costado macetón
Te portaré orgulloso por mi humilde sendero de gloria.
Brotarás, crecerás y te harás en mí
¿Sin miedos?¿sin tapujos?
Naturalmente
Mi humana sin hueso...
Porque antes de llamarme Eduardo
Ya eran facas mis dedos
Mi Amor no puede ser nesfrítico.
No concibo la piedra ni el hueso en tu corazón
Pero en el mío...

